Muchos sabréis que antes de venir tenía pánico a que me pudieran poner pegas en la aduana (llamadme paranoíco si quereis). En mi mente me imaginaba algo así:
Lo que pasó en realidad fue algo mas bien así:
Aqui eran las fiestas de la Pampilla (que se parecen a las de San Isidro de Madrid pero te cobran euro y algo por entrar). La verdad que mi estomago no me dejó disfrutar mucho de las fiestas, y cuando al fin se asentó ya se habían terminado y teníamos que bajar a Santiago a hacer el papeleo, pero eso es otra historia que os contare en la próxima entrada.
Os pongo un par de imagenes
Coquimbo, la Serena
La Pampilla (lo que se ve de fondo es gente acampada)
En Casa, comiendo pollo




