viernes, 7 de febrero de 2014

Trabajo, gatos y otros menesteres

Hacía mucho tiempo que no escribía, pero mi vida sigue transcurriendo más o menos igual que siempre.

Al final no fuy a trabajar a las Tacas, me ofrecieron unas condiciones mejores en el Zapoteco y ahí sigo trabajando en "verano".

Se supone que en Enero venían turistas sobre todo argentinos a la zona, pero se ve que la crisis también azota por este continente y no se ha visto a muchos este año, por lo que ha sido un mes "flojo" para todos los negocios vinculados al turismo. Febrero parece que se está animando más, con el turismo de los propios chilenos (los que vienen de la capital, Santiago), asi que andamos con un poco más de trabajo.

En cuanto a las visitas limitadas. Vamos menos a la playa de lo que a Sole le gustaría (si, he de reconocer que últimamente me duermo hasta tarde y luego voy a trabajar. Un día Sole se va a cansar y me va a mandar a freir monas).

En los días libres si hemos intentado hacer mas cosas, pero aqui siempre ha aparecedo un elemento común: Los gatos.

La primera salida fue a las Tacas, fuy a enseñarle a Sole lo bien que viven los ricos. Alli aun no sabíamos lo que nos encontraríamos en la siguiente salida.

Ibamos a ir a visitar el fuerte de Coquimbo (un lugar muy bonito, pero del fuerte original solo queda el cañón), pero no pudimos llegar, cuando estabamos cerca nos encontramos con dos bolitas de pelo que recogimos y llevamos a casa. Se trataba de amarillin y grisito (unas tres semanas después descubrimos que era grisita).

Al principio sólo lo ibamos a tener una semana.... se quedarón casi un mes hasta que les encontramos casa. En ese tiempo nuestras salidas se limitaron bastante, en los días libres ibamos a la playa de al lado de casa, a comer churros y jugos de melón (que tampoco está nada mal).

En ese tiempo la visita más reseñable fue a la ciudad de la Serena. Visitamos un mercado de artesanía, vimos la parte colonial de la ciudad, vimos el museo arqueologico (que se merece una entrada a parte en este blog, es como viajar en el tiempo a ver un gabinete de curiosidades, pero la reservo para más adelante...) y el parque japones. Un parque muy curioso que han realizado a imitación de uno nipón.

Una vez les encontramos a los gatos un hogar (a los dos juntos, que se querian mucho como para separarse), al día siguiente entro a casa copita, una gata de 6 meses que encontró Sole frente a la puerta de casa, lleva con nosotros unos diez días y también le han encontrado un nuevo amo, posiblemente se la lleven esta misma tarde.

Ya con copita aqui visitamos el mirador de Drake y el fuerte de Coquimbo (sin encontrar mas gatos, al menos no a nuestra alcance).

Un abrazo a todos, nos acordamos mucho de vosotros :)

 Amarillín y grisita
 Coquimbo
                                                  Pasando el rato en el mirador de Drake
                                                          Camino de las Tacas
                                                  Cenando en el barrio inglés de Coquimbo
                                                 Barcos abandonados en el puerto
                                                               El fuerte de Coquimbo
                                                             Vistas desde el fuerte
                                                                          Las Tacas

1 comentario:

  1. Para ser feliz no hay que hacer cosas extraordinarias, solo hay que "vivir"cada instante e intentando disfrutarlo, si es posible.
    Eso ya lo sabemos ¿verdad? pero yo me lo recuerdo a menudo.
    Disfruta mucho, Víctor, saliendo o no saliendo.
    Te queremos (otra obviedad :) )

    ResponderEliminar